5 ene 2012

Capítulo 01. Introducción

Amanecía en el pequeño pueblo de Sarzedas, el sol comenzaba a colarse por la ventana, invadiendo la oscuridad de su habitación. Patricia comenzó a abrir  sus ojos lentamente, ante los luminosos pero cálidos rayos de sol. Se incorporó y levantó lentamente, poniéndose sus zapatillas, frotándose los ojos, comienza al baño, para asearse y prepararse, tenía que ir al instituto. Su padre, aún dormía, en el sofá, anoche había llegado muy borracho, y calló dormido en él. La joven salió de la ducha, seca, pero desnuda, se dirigió a su armario y cogió un buen conjunto, se lo puso, y bajó a la cocina, para prepararse el desayuno. Paso por delante del salón, vio a su padre en el sofá, roncando, trago saliva, y siguió de largo. Abrió la nevera, cogió jamón, después cogió un pan, y se prepara su bocadillo, al que acompañaría con un tetrabrik de zumo. Mientras preparaba su desayuno, sintió como su padre se levantaba y se acercaba a la cocina, podía percibir su olor a alcohol, aunque, pensándolo mejor, podía percibirlo todo el pueblo. Se acerco a la cocina, lentamente, aun medio dormido, miro a su hija con una cierta sonrisa en la boca.
-Buenos Días cariño -le susurro a su oído, agarrándola por la cintura.
Ella hizo un pequeño gesto para la soltara, pero la tenia bien agarrada
-Buenos Días -dijo en tono serio.
-¿Preparando el desayuno?
-Si -dijo en ella, intentando soltarse de nuevo, sin lograr conseguirlo-
El padre subió sus manos hasta los pechos de la chica, palpándolos lentamente, ella estremeció un poco su cuello, y comenzaron a salirle lágrimas de sus ojos.
-Anda, antes de irte, hazme una paja, como tú sabes -le dijo el padre.
La chica consiguió soltarse de su padre, y se alejó aproximadamente un metro de él. Las lágrimas seguían cayendo por sus mejillas.
-No papá, esta vez no -dijo ella, con la voz entrecortada.
El padre la miró, totalmente atónito por las palabras de su hija.
-¿Cómo has dicho?
-Que no papá, se acabó, soy tu hija, no una puta.
El padre va hacia ella y la agarra fuerte por el brazo.
-Vives bajo mi techo, te doy de comer, ¡si digo que saques la basura, lo haces, si te digo que limpies, lo haces, y si te digo que me hagas una paja, lo haces, entendido! -gritó su padre.
La chica comenzó a llorar al oír esos gritos.
-No papa, no lo voy a hacer, llevas violándome desde que tengo 8 años, no has tenido suficiente ¡ya estoy harta! -volvió a separarse de su padre, llorando, cogió el bocadillo y su mochila, se fue alejando poco a poco, de espaldas, observando a su padre.
-Vaya, con que no le haces pajas a tu padre, pero a tu queridísimo Oscar si, ¡verdad! -dice el padre furioso.
-No te metas en mi vida privada, y menos todavía con Oscar, ni se te ocurra nombrarle.
El padre sigue mirando a su hija.
-Ven aquí, y házmela, como siempre cariño, vamos -estira los brazos y se acerca a ella, con la intención de abrazar a su hija.
La chica se aleja más, impidiendo que la coja su padre.
-¡No papá, se acabó! -dijo la chica, y empezó a correr, saliendo de la casa, dirigiéndose al instituto.
El padre corre y se para en la puerta, viendo como su hija se aleja corriendo.
-¡Serás hija de puta! ¡Hablaremos cuando vuelvas! -gritó su padre, con las manos en la boca, en forma de altavoz, para que su hija pudiera oírlo.
La chica siguió corriendo hasta doblar la esquina, allí  paró, para coger aire y descansar. Miró el reloj, eran las 7:40, sacó su móvil y buscó el número de Oscar, marcó y se lo puso en la oreja, tenía que hablar con él, no podía seguir aguantando todo aquello.

                                                                             * 
Se encontraba en la ducha, dándose el baño de la mañana, con agua tibia, relajado, era prácticamente, su único momento de relax en todo el día. Salió de la ducha, con una toalla envuelta a la cintura, miró el reloj, las 7:20, debía vestirse, o llegaría tarde a clase. Vestido, aseado y limpio, cogió su mochila, su móvil, y bajó las escaleras dirigiéndose a la cocina. Su madre estaba fregando los platos, su padre leyendo el periódico.
-Buenas Días –dijo el chico, cogiendo una de las tostadas que habían en la mesa, llevándosela a la boca.
-¿Por qué llegastes tarde anoche? –dijo su padre.
-Estaba con unos amigos papá
-Te tengo dicho que no vengas tarde –dijo el padre, levantándose de la silla, mirando a su hijo.
-Papá, solo quería divertirme, ya está, solo eso.
-¡No me vengas con tonterías! –grita -¿Con quién estuviste anoche, dame sus nombre?
El chico mira a su padre
-¡No, no te lo voy a decir, me tienes hasta los huevos papá! –el chico alzó la voz.
Su padre le mira, boquiabierto.
-¿Cómo te atreves a alzarme la voz pedazo hijo de puta?
-Papá, ya estoy harto, de ti, de que me vigiles todo el día, no tengo intimidad, ni libertad –sigue con la voz alzada.
-¡Soy tu padre, y aquí harás lo que yo te diga, entiendes! –grita el padre.
-¡Te odio! Me oyes ¡Te odio Papá! –grita el chico.
El padre le miro fijamente, el chico dio media vuelta y se dirigió a la puerta de la casa, la abrió y salió de ella, caminado, casi corriendo, pero caminando. El padre se queda en la cocina, con su mujer.
-Te parece bonito cariño, así es como educas a tu hijo, me das asco –dijo el padre.
La madre se limito a llorar por esas palabras.
-Tiene razón, eres un cabrón.
-¿Tú también? me cago en diez, aquí la única cabrona e hija de puta serás tú, ¡me oyes, tú, que no sabes educar a tu hijo!
La madre se retira de la cocina, y sube a su habitación. El padre se limita a sentarse de nuevo, y terminar su café, antes de ir a trabajar.
Oscar camina por la acera, ya más calmado, con la mochila al hombro, mira el reloj, las 7:40, su móvil comienza a sonar.
-¿Si?
-Oscar, soy yo –dice Patricia, llorando.
-Patri, pero, ¿qué te pasa? ¿Por qué lloras?
-Estoy muy mal, me encuentro en la esquina de la calle de mi casa, por favor, ven, te necesito –dijo Patricia, llorando, con la voz cortada.
-¿Pero que te ha pasado? Quédate ahí, llegaré en menos de 5 minutos ¿vale? Tranquila, sabes que me tienes para lo que sea ¿si?
-Si, lo sé –la chica esboza una pequeña, muy pequeña sonrisa, pero era una sonrisa –No tardes, te espero. ¿Oscar?
-Dime
-Te Quiero
-Y yo a ti Patricia, y yo a ti –esboza una sonrisa.
-Hasta ahora –dijo la chica, más calmada, y colgó. El chico colgó justo después de ella.

3 comentarios:

  1. Hola, espero que os esté gustando mi libro, intentare subir el próximo capítulo lo antes posible, pero puede que tarde, las clases empiezan el lunes, ¡Ay mi madre!
    Bueno, no os impacienteis, lo subiré!

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  2. hola eduardo, me gusta como escribes, te expresas muy bien e invitas a la lectura. kizas no este acostumbrada a leer esas palabras en un libro, al menos en un trato padre e hijo, pero todo es acostumbrarse jeje.
    sigue asi k lo estas haciendo muy bien

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  3. Gracias Betty, Me alegro de que te guste mi libro, y que te llame, seguiré asi, subiré el próxmimo capítulo lo antes posible! Cuídate

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